Elecciones de EE. UU. 2020: Estrategias de ciberseguridad

Gobernadores y alcaldes de Estados Unidos han recibido orientación, herramientas y tecnologías del gobierno para protegerse de posibles amenazas cibernéticas durante el período electoral.

La Agencia de Seguridad Ciberseguridad e Infraestructura (CISA), el Departamento de Seguridad Nacional, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Centro de Seguridad de Internet (CIS), son algunas de las instituciones estadounidenses comprometidas con la implementación del plan estratégico nacional, a través de políticas. Mecanismos de ciberseguridad y defensa. Las actividades de CISA tienen como objetivo preservar toda la infraestructura electoral. La estrategia de seguridad y contención de riesgos cubre todos los estados y otras oficinas electorales. Se realizarán consultorías y seguimiento constante. El papel del FBI es decisivo para compartir información, rastrear posibles ciberataques, investigaciones y operaciones.

El Departamento de Seguridad Nacional y el Centro de Seguridad de Internet (CIS) son responsables de la implementación de software en las oficinas electorales, y de la seguridad de endpoint, un mecanismo de protección para redes y computadoras, capaz de señalar amenazas rutinarias y detectar procedimientos sospechosos. Además, se utilizarán dispositivos para monitorear la seguridad y el flujo en las redes electorales, conocidos como sensores Albert. Según CIS, este servicio está disponible solo para entidades gubernamentales estatales, locales, tribales y territoriales de EE. UU. Albert es un sistema de detección de intrusiones (IDS) y proporciona alertas de seguridad de red para amenazas de red tradicionales y avanzadas, lo que ayuda a las organizaciones a identificar actividades maliciosas.

Según el gerente de FireEye, Michael Atkinson, los actores de amenazas están creando más de un millón de nuevas secuencias de malware al día. El daño causado por la falta de expertos en ciberseguridad y la falta de inversión en infraestructura y contención de riesgos, hace que los gobiernos y las empresas privadas sean vulnerables a los ciberataques. Estados Unidos, sin embargo, ha demostrado una inversión continua en defensas de seguridad y nuevas tecnologías desde las últimas elecciones presidenciales de 2016.